Aceite facial botánico · Fórmula vegana.
Aguacate · Rosa mosqueta · Geranio · Naranja · Limón
25 ml
LA PIEL COMO LUGAR DE ENCUENTRO.
Con las plantas. Con las manos. Contigo.
Ío es nuestro elixir facial de formulación propia: aceites de aguacate y rosa mosqueta, acompañados por la expresión floral y cítrica del geranio, la naranja y el limón.
Suaviza la piel, aporta nutrición y ayuda a mantener la hidratación. Su textura oleosa permite trabajar unas gotas sobre rostro, cuello y escote, dejando flexibilidad, confort y un acabado luminoso.
El cuidado empieza en la fórmula y adquiere un significado personal al aplicarlo. Reconocer el aroma. Sentir el contacto. Dedicar atención al rostro que las manos conocen.
BOTÁNICA · LA PRECISIÓN DEL CUIDADO.
AGUACATE · EMOLIENCIA Y CONFORT
Su aceite aporta lípidos que acondicionan la superficie cutánea y suavizan el tacto áspero. Da cuerpo a la fórmula y facilita su distribución durante el masaje.
ROSA MOSQUETA · SUAVIDAD Y FLEXIBILIDAD
Su aceite aporta ácidos grasos a la composición y completa el cuidado emoliente. Contribuye a mantener la piel suave y acompaña una rutina orientada a conservar su hidratación.
La combinación ofrece un cuidado facial nutritivo que se dosifica en pequeñas cantidades. Después de la bruma o del sérum acuoso, Ío introduce la fase oleosa del ritual y deja sobre la piel el brillo delicado de los aceites.
EL PERFUME DE UN JARDÍN ABIERTO.
El geranio guarda algo de la hoja y algo de la flor. La naranja aporta una dulzura cítrica; el limón, una nota fresca que atraviesa la composición.
Juntos evocan un jardín habitado: hojas rozadas al pasar, frutos abiertos sobre una mesa, el perfume vegetal que permanece en los dedos.
Su aroma nace de los ingredientes de la fórmula, sin perfume añadido. Se descubre al templar las gotas y acercar las manos al rostro.
Una fragancia que pide cercanía.
LA INTENCIÓN CAMBIA EL GESTO.
En Smell the Planet, cuidar la piel forma parte de una relación más amplia con el cuerpo, los sentidos y la vida interior.
La meditación, los mantras y el universo simbólico de los chakras inspiran esa sensibilidad. Ío encuentra su expresión en una práctica sencilla: aplicar el aceite con atención y hacer del contacto un momento propio.
Antes de meditar, al terminar una práctica de movimiento o al cerrar el día, puedes dar al cuidado una intención. Una palabra que quieras conservar. Algo a lo que desees prestar atención.
El aroma acompaña. Las manos recorren. Tú decides qué significa ese instante.
POR QUÉ ELEGIR ÍO.
Por su composición de aguacate y rosa mosqueta, cuando buscas suavidad y nutrición en un aceite facial.
Por su fórmula vegana y su carácter floral y cítrico.
Por el placer de unir el cuidado cotidiano con tu práctica personal de meditación, contemplación o masaje.
Ío reúne esas elecciones en un mismo frasco: una fórmula para la piel y una invitación a habitar el cuidado.
TU RITUAL.
Limpia rostro, cuello y escote. Aplica tu bruma Bebloom Seathermal o sérum acuoso habitual.
Deposita un par de gotas de Ío sobre las yemas limpias y templa suavemente. Distribuye con movimientos delicados, evitando el contacto directo con los ojos. Ajusta la cantidad al confort de tu piel.
Recorre las mejillas, sigue la mandíbula y continúa por el cuello. Déjalo sobre la piel, sin aclarar.
Para terminar, apoya las palmas suavemente sobre el rostro. Cierra los ojos unos instantes.
El perfume entre las manos.
La piel bajo las palmas.
Este momento te pertenece.