Ritual facial de noche en tres gestos.
Limpiar. Refrescar. Nutrir.
Tres fórmulas propias para retirar maquillaje e impurezas, complementar la hidratación y dejar la piel suave, flexible y luminosa.
Bebalm Face Cleanser · 50 ml
Bebloom Seathermal Geranium · 40 ml
Bebalm Face Antiaging Glow · 50 ml
EL DÍA SE RETIRA. LA PIEL VUELVE A TI.
El cabello recogido. El agua tibia. Las manos que, después de un día entero, encuentran tiempo para el rostro.
Un bálsamo se funde sobre la piel y acompaña la retirada del maquillaje. Una bruma deja el frescor del agua y el perfume del geranio. Otro bálsamo cierra el ritual con la riqueza de los aceites botánicos.
The Evening Ritual reúne limpieza, tonificación y nutrición en una secuencia que invita a cuidar con atención. Para quienes disfrutan de las texturas envolventes y buscan suavidad y confort al terminar el día.
01 · LIMPIAR
BEBALM FACE CLEANSER
La limpieza empieza entre las manos.
Las mantecas de mango y cacao dan cuerpo a una textura que, con el calor de la piel, se transforma en aceite. Coco y jojoba aportan deslizamiento para recorrer el rostro con las yemas y ayudar a desprender maquillaje e impurezas.
La lavanda y la camomila acompañan ese primer masaje. Después, una toalla humedecida en agua tibia retira el bálsamo y deja la piel limpia, suave y confortable.
El placer de lavarse el rostro con tiempo.
02 · REFRESCAR
BEBLOOM SEATHERMAL GERANIUM
Entre dos bálsamos, el agua.
El concentrado marino de Menorca, el agua termal de Las Caldas y el hidrolato de geranio se encuentran en nuestro tónico facial en bruma.
Su textura acuosa refresca y complementa la hidratación después de la limpieza, antes del cuidado nutritivo. El aroma procede del propio hidrolato: una presencia floral que se descubre al pulverizar y acercar las manos al rostro.
El mar, el manantial y la flor, reunidos en un instante.
03 · NUTRIR
BEBALM FACE GLOW
El último gesto permanece.
Almendra dulce de Mallorca, jojoba, rosa mosqueta y germen de trigo componen, junto con la cera de abejas, un bálsamo de textura rica que se funde al templarlo entre las yemas.
Los aceites aportan emoliencia y suavidad; la cera da consistencia y carácter envolvente. Una pequeña cantidad permite masajear rostro y cuello, ayuda a mantener la hidratación y deja un acabado luminoso.
Especialmente indicado para pieles secas y maduras que prefieren una nutrición más rica al cerrar su rutina.
El yuzu abre con una nota cítrica. Geranio y neroli introducen las flores. El benjuí deja una calidez balsámica que acompaña el final del masaje.
EL SENTIDO DE ELEGIRLOS JUNTOS.
Cada producto ocupa un lugar preciso: retirar, refrescar y nutrir.
La limpieza prepara el rostro para el cuidado que sigue. La bruma introduce una fase acuosa y ligera. El bálsamo nutritivo completa la secuencia con lípidos que ayudan a conservar la hidratación y mantener la piel flexible.
Tres fórmulas para construir un hábito sencillo, disfrutar del masaje facial y descubrir distintas expresiones de nuestra botánica en una misma rutina.
CÓMO REALIZAR TU RITUAL.
LIMPIA
Con las manos limpias y ligeramente humedecidas, templa una pequeña cantidad de Bebalm Face Cleanser. Masajea suavemente sobre el rostro, evitando el contacto directo con los ojos. Retira con una toalla suave humedecida en agua tibia.
REFRESCA
Con los ojos y la boca cerrados, pulveriza Bebloom Seathermal Geranium sobre rostro y cuello.
NUTRE
Templa una pequeña cantidad de Bebalm Face Antiaging Glow entre las yemas. Distribuye sobre rostro y cuello mediante un masaje suave, ajustando la cantidad al confort de tu piel. Déjalo sobre la piel, sin aclarar.
La toalla tibia.
El espejo aún encendido.
Un último gesto para ti.